No necesitan demasiadas palabras. No saben mentir. Dicen te quiero espontáneamente, como si las palabras que lo arreglan todo les brotaran incontenibles de un límpido manantial.
Intuyen, saben, abrazan mejor que nadie. Lo inundan todo con sus risas, gritos, carreras, majaderías. Hacen magia con las ternuras, invitan a jugar, cuentas historias increíbles, te adoptan sin saber que lo necesitas. Atrapan.
“Joden como loco”, diría algún adulto resabioso. Y un poco sí, pero son auténticos. En la casa que vio nacer a sus padres, que giran alrededor de sus mundos sanos, felices y despreocupados; no necesitan a Harry Potter para los hechizos: conocen sus secretos. Son dueños de la mejor varita mágica del universo…
- ¡Tía, llegaste!
- Tía, ¿Cuándo tú te vas?
- Tía, ¡Cómo te extrañé!
- Tía, hoy me pusieron la pañoleta. ¡Qué emoción!
- Tía, mira mi libro de lectura.
- Tía, yo también hago tareas.
- ¿ Y mi tío “Amiltar” dónde está?
- ¿Tú te vas mañana?, ¿Cuándo tú vienes?
- Tía, te quiero mucho.
…
¡Muchachos!, dejen a su tía tranquila, que la van a volver loca, dice la abuela al pasar.
Hipnotizada por ciertos poderes irresistibles, respondo de prisa: “Alinita me ha dicho tres veces que me quiere”. Suficiente. Ella sonríe y los deja hacer. También es sabia esta abuela, como todas.
Ahora quieren jugar al escondido. Me abrazan. Seco el rostro mojado por cierta lluvia impertinente. Sonrío. Cuento: 1, 2, 3, 4, 5…
Creo que salen desprendidos en una escoba. Los busco. Espero el siguiente abrazo. No tarda…. ¡ Y qué apretado!
Así son mis niños magos.

Han crecido.Alina,Alexandro y José Ángel con sus abracadabras no saben que son infalibles. Foto: Tomada del Facebook de Miki

Y, además de ser adorables, qué lindos son estos tres!!! =)
Nyliam: Aquí estoy, prorrogando nuestro diálogo cienfueguero. Complace leer este acto de hechicería. No tengo dudas de que estos brujillos tocaron de luces tu blog.
!Qué gusto reencontrarte en este espacio tan a la N! Ahora ando en el salón de un dentista, porque le hago guiños a un caimán sin muela. Me quedaré cerca, por si acaso me necesita. También le seguiré el rumbo a Pepe Martí. Un abrazo viajero desde La Habana a Camagûey.
Este caimán siempre te necesitará: es un incorregible goloso de afectos. Y, por si fuera poco, le gusta vivir a la sombra de los buenos Ojos.
Que nenes más lindos!!! Yo quiero uno!!!