— ¿Adivina lo que me pasó?— pregunta y pone cara de circunstancia.
— No sé. ¿Qué te pasó?— intuye que no serán buenas noticias.
— El señor que iba delante de mí en el cajero automático olvidó su tarjeta (con la operación abierta), un turista de no sé dónde.
— Se la devolviste, ¿verdad?
— Claro, hice lo que me enseñó Esperanza— ni pestañó para responder, aunque todavía le dolía el pecho por ser fiel a la educación recibida y a sí mismo.
Ella sonrió, extendió los brazos hasta alcanzarlo y lo besó levemente. Él dio media vuelta y siguió preparando la comida. Tampoco era para tanto. Cambiaron de tema.
Ya sentados, en el rito de la mesa, ella preguntó:
— ¿Te dio las gracias?
— ¡Muchacha, como en veinte idiomas! Si el hombre ya estaba montado en el «Panataxi» y casi sale con el cinturón puesto! Tuve que correr para devolvérsela — la carcajada lo inundó todo.
Luego, en broma y regodeándose en la anécdota, se recriminaba.
¡Verdad que las cosas que me pasan a mí!, decía. Dios me mandó toda clase de señales: La señora que iba delante de mí se demoró en su operación y solo por eso me tocó detrás de aquel viejito, que yo pensaba que era de los nuestros, pero no. ¡Y para colmo había dejado una MasterCard doradita!…¿Te imaginas el fin de año?
Ella no paraba de reírse por las caras de la historia, hasta que cierto recuerdo la asaltó.
— ¿Pero eso fue después de mi mensaje sobre las sandalias lindas de FIART?, le pregunta.
— Pues fíjate que sí. ¡Hasta tus ganas de sandalias eran una señal! Pero no podía ser….— responde el héroe.
Y entonces fue él quien rió mucho con los pucheros de «mentiritas» que ella dibujó en su cara.
Obviamente, ni alquiler, ni sandalias, ni cervezas, ni fin de año por todo lo alto. Él tuvo las gracias en veinte idiomas. Suficiente. Ella, la paz de lo cierto, el beso leve que quiso ser más. Los dos, una historia para contarle a los hijos y enseñarlos al estilo de Esperanza, que es el mismo practicado en no pocos hogares cubanos, aunque los 80 solo sean un recuerdo vago y para algunos, ni eso.


FELICIDADES, SI TODOS HICIERAMOS ESO, EL MUNDO FUERA MEJOR Y MÀS AGRADABLE.
Por que hacer lo malo,Cuando podemos hacer lo bueno.
Hacer lo segundo fortalece el espirito, te hace sentir bien contigo mismo.
Damos ejemplo de como se viviria mejor en este mundo tan complejo y
dificil..de granito en granito se llena el granero.saquemos lo mejor de nosotros que los demas haran lo mismo.
A Todos un abraso Grande y un 2012 de prosperidad
Nyliam: Él sabe no solo que hizo lo correcto: hizo lo más hermoso. Un fin de año de gastos se olvidaría rápidamente, pero este, nunca.
Gracias a ti también, por compartir la historia. Gracias…en 20 idiomas. Qué bueno saber de seres sorprendentes!
Yo solo sé decirlo en español, Myliam: gracias. gracias por compartir esa anécdota sea real o de ficción. Por que sabemos que puede ser real. Y con eso basta!
Que buena onda este blog. Interesantes post , pero sigo sin aprender idiomas!! Resien me recomendaron http://www.12speak.com ustedes que opinan?
Ingles, frances, italiano, español, aleman, noruego…QUIEN DA MAS WEY!!
Dijo Hostos: Bien predica quien bien vive.La mejor satisfaccion es el tener libre la conciencia.
Bien hecho
Esperanza fue buena profesora
Me alegra que la historia tenga tantos defensores, porque es cierta. A veces me asusta la insensibilidad en la calle, así que es bueno saber que aplauden al héroe. Hay muchos m’as de los que uno se imaginan y son de carne y hueso. Gracias por estar aqu’i