Huele a hierba fresca, a monte. La brisa acaricia. A lo lejos se advierte una planicie trasfigurada por la niebla. Es fácil sentir el escalofrío de lo cierto…un hermoso paisaje, aunque no se muestre totalmente. El sol se ruboriza ante el éxtasis de la mirada y la voz se diluye en la inmensidad.
A 338 metros sobre el nivel del mar, con el Gran Humedal del Norte de Ciego de Ciego de Ávila a los pies, solo puede habitar la paz, la paz que se regodea con los sonidos del bosque. Un pájaro carpintero agujerea un tronco cerca, canta un sinsonte u otro , porque a ciencia cierta no sé bien cuál es, aletea un totí… (more…)








