12 am. Tengo sueño. Quiero dormir. La cama luce infinita. Me quedaré otro rato en el sofá. Ya no puedo más.
Oscuro, no. La luz del baño me molesta. Tengo miedo. La almohada en la cara me ahoga. Quiero dormir. Mañana tengo que trabajar temprano. Voy a estar como un zombi. Repaso los pendientes. No muevo ni un músculo a ver si me rindo. Me pesa el cuerpo .Estoy cansada. Quién habrá hecho esta cama tan grande. Quiero dormir.
Y este mosquito torturando mi oído. Me cubro con la sábana cabeza y todo. Doy vueltas. ¡Esa luz!… 1.30 am. El tiempo no pasa o qué. La cama se convirtió en un océano. Hay monstruos. Yo lo sé… Y si aparece una cucaracha. Sería el colmo. Quiero dormir. Dios te salve María…
¡Qué calor!. Tengo sed. No quiero levantarme. Estiro la mano. Vacío. Solo vacío. Y el mosquito sigue =?¿&%$·”! Prendo el ventilador. Voy por el agua. La luz amarilla del refrigerador me encandila. Cierro. Vuelve a estar oscuro. Silencio. Tengo que volver a la cama. No quiero estar en esta cama gigante. Solo quiero dormir.
Me aferro a la almohada. Debería haber traído a Pikusio, pero ya no me levanto más. Esta habitación no respira. No siento el aire de su interior susurrando en la espalda. Será que no va a amanecer nunca. Cierro los ojos otra vez. Tengo miedo.
¡Quiquiriquí! Na, no puede ser. Un gallo en el medio del Vedado. Esto nada más me pasa a mí. Ahora que había cogido un pestañazo. Necesito dormir un poquito más. Me duele todo.
Una almohada en la cabeza, otra entre las manos para abrazar. ¿Dónde está la sábana? Ahora siento frialdad. No he dormido “nada”. Ya es de día. Solo cinco minutos.
Ring, ring…
Escucho un teléfono lejísimo. Tiene que ser el del vecino. Sigue sonando y está en mi sala.Ya ni lo escucho. Insiste. El carro viene por mí para hacer la entrevista. La cama me sujeta. Lo sé. Cinco minutos más…





Las guardias solo se deben hacer con compañía…
De eso se trata. Yo no estaba de guardia. Solo quería dormir.
Y el sueño también….
El mejor sueño es el de la compañía, el de la respiración sobre la piel despierta o dormida, el de la presencia cercana, con sus susurros, sus roces y más…
Y cómo se acompaña tu sueño?
Esto tiene más cara de resaca que de insomnio…
Pues ojalá hubiera sido una resaca.Ojalá hubieras estado aquí…Un beso, Diosbe…grandeeeeeee
Sin ánimo de polemizar, quizá necesites a alguien para dormir, el sueño se te haría más placentero o más espontáneo. Es mi lectura. Un besito, N, te cuidas y sigue escribiendo así.
No hace falta polemizar, Kike, tienes toda la razón del mundo. Odio dormir sola y por eso las noches de silencio se convierten en guardias voluntarias, en sobresaltos. Otro beso para ti. Gracias por los ánimos, llegan en muy buen momento.
No sé qué pasó que no pude colgar mi comentario en tu post anterior, ese sobre el privilegio. Lo que sé es que si alguien puede salvarte con su compañía para aliviar el vacío inmenso de esa cama que describes, será un privilegiado.
No me explico tampoco, Herman. Creo que estoy hecha para ser salvada y eso no puede estar mal. Gracias por ese toque directo a la autoestima de estos Ojos.
Ah, niña pero tienes que buscar una forma de no hacer más esas guardias, mira que los desvelos sin compañía solo traen mal carácter al otro día… pero sigue escribiendo así, que nosotros, al menos, te acompañamos desde la primera letra hasta el último punto por aquí…
Besos a tus ojos…
N: voy pronto por La Habana, así que voy a hacer guardia, pero para poder verte!
No hará falta, te estaré esperando.